Cala Francese es una pequeña cala escondida en la zona de Capo Testa, perfecta para quienes buscan un mar cristalino, silencio y naturaleza virgen. Rodeada de rocas de granito esculpidas por el viento, ofrece un entorno pintoresco, con una formación en forma de hamaca que la hace fácilmente reconocible. Sus aguas claras y tranquilas son ideales para practicar snorkel y disfrutar del mar lejos de las multitudes.
La playa es muy pequeña y acoge a poca gente, por lo que se recomienda llegar a primera hora de la mañana para encontrar sitio y disfrutar de la tranquilidad. Se accede por un sendero que parte del faro de Capo Testa y que debe recorrerse con calzado adecuado, dada la naturaleza rocosa del camino. No hay bares ni servicios en el lugar, por lo que es imprescindible llevar agua, comida y protección solar. La sombra es casi inexistente, al igual que las papeleras, por lo que es importante respetar el medio ambiente y dejar la playa limpia.
Cala Francese es un destino perfecto para quienes deseen vivir la Cerdeña más auténtica, entre mar transparente, silencio y paisajes espectaculares. Quienes lleguen preparados y con espíritu respetuoso vivirán una experiencia valiosa y memorable.